SERÉ YO SEÑOR
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Hay días que te paras y miras. Otros te das de frente contra algo invisible sólo para ti. Hay veces que las semanas vuelan de alegría y dias lentos e incómodos como las llamadas que posopones y terminan siendo silencio. Te guardas un trocito de ti dentro, que pretendes mantener joven siempre, como pensaste que serias hace años, un trocito que pelea cada día con esa máscara, cada vez más de carne y hueso. Llámame egoista si sólo pienso en mi, pero creo que es el mejor regalo que puedo hacerte. Me gustaría espiar por la mirilla para ver cómo acaba esto, quién dentro de mi va a ganar la partida, qué voy a ser, si es que llego a ser alguna vez alguien.